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sábado, 20 de mayo de 2017

Tees Perfect: una empresa muuuy poco seria

La promoción apareció en Facebook a principios de abril. Parecía buena: por menos de USD 28 adquirías una remera «exclusiva» y en tan solo 5 días hábiles ¡te llegaba a tu domicilio!

La empresa Tees Perfect se olvidó de que la mayoría de los destinatarios de la remera en cuestión SOMOS ESCORPIANOS. Y como escorpiana (que no perdona haber sido embaucada) escribo esta nota a modo de alerta para que a nadie más le pase… ¡sin haber todavía recibido la remera!

Cuando vi la promoción en Facebook, en perfecto español, quedé encantada. [Sí: soy de las nabas que ponen su fecha de nacimiento en redes sociales para que las «emboquen»]. Demoré en hacer clic, pero al final caí seducida. Fue el 6 de abril.

[Recolectando evidencias para esta nota, recurrí al historial de navegación y, ¡oh casualidad!, el aviso ya no estaba disponible (¿y si quería comprar otra?). Pero sí logré rescatar la página de promoción de la remera, cuya impresión de pantalla se reproduce en la imagen siguiente].


El «perfecto español» del aviso de FB pasó a «español tarzanesco»: falta de concordancia de número y mayúsculas cuando no correspondía, entre otros detalles. Aparte, llamaba la atención el «¡Oferta Por Tiempo Limitado! [sic]» y el relojito en retroceso precedido por «Last day to order!»… ¡Mmm! Y el tema del tiempo de envío, como remate, también en inglés (ahora el envío podía demorar hasta 10 días hábiles en llegar), bien a pie de la página y en letra chica

[Nótese que desde la página principal de la empresa solo es posible acceder a consultas, no a catálogo].

Pagué con PayPal y me dispuse a esperar. De ahí en más, del idioma de Cervantes se pasó al de Shakespeare.

Al día siguiente me llegó el enlace para efectuar el seguimiento. Y recién quedó tildado «Shipped» el 13 de abril.


El «Track Package» se habilitó tras el «Shipped» tildado. Llevaba a la página de DHL. «¡Qué bueno! —pensé—. Mi primer pedido por courier: sin aduana ni AFIP». ¡ERROR!

El pedido arribó… a los diez días hábiles de haber efectuado el pedido (18 de abril). Pero… ¿a dónde? ¡A Argentina! Y ahí se cortaba el seguimiento.


Pensé que lo de «distribuidor postal local» especificado en el único texto en español de la página (sobre el margen derecho) se refería a alguna sucursal local de DHL.

Como pasaban los días sin novedad, a fines de abril me dirigí a la agencia de DHL en Av. Belgrano al 400… Y ahí recién caí: el tipo de envío de DHL seleccionado por Tees Perfect era el más económico y, por ende, el paquete había quedado «TIRADO» en… ¡nuestra estimadísima Aduana! Y el «distribuidor postal local», en consecuencia, era… ¡Correo Argentino!

¿Cómo efectuar el derrotero local, dado que NO EXISTÍA código internacional de seguimiento? Imposible. Hasta que el 16 de mayo (¡casi un mes después de haber «arribado» al país!) ocurrió el milagro…


Llegó el telegrama. ¿Cuál fue la sorpresa, pues? Probando en la página de Correo Argentino, y dado que el envío carecía (como expresé antes y reflejado claramente en el telegrama) de código internacional de seguimiento, ¿cuál opción quedaba disponible? Piensen… ¡Sííí!: «Correspondencia con origen nacional y destino nacional». Ingresé el código de seguimiento NACIONAL presente en dicho telegrama y ahora puedo estar más tranquila: probablemente DENTRO DE UN MES recibiré mi remerita.


Me resta completar el papeleo de Correo Argentino y de AFIP, incluido VEP (tal cual detallé en Novedades aduaneras 2017: el Puerta a Puerta).

Conclusiones

— El pedido llega en diez días hábiles… al país de destino (NO A TU CASA).

Carece de código internacional de seguimiento.

Está sujeto a impuestos aduaneros (pago de VEP), aunque sea tu primer pedido, dado que excede la franquicia de USD 25 aplicable a ese primer paquete; caso contrario,  la erogación asciende a la mitad del valor del producto.

Hay que pagar la gestión de Correo Argentino (ARS 100).

Hay que contar con los requisitos previos de AFIP: clave fiscal nivel 3 y datos biométricos aceptados.

— Tees Perfect cobra el envío, pero «se lava las manos» con los reclamos: te contesta; pero como pierde el rastreo cuando el envío llega al país, por arte de magia no puede hacer nada (eso sí: de redacción en idioma foráneo se aprende un montón).

Juegan con la emoción de las personas: ¿a quién no le gustaría contar con una remera con la «fórmula» [mes de tu nacimiento] + [año de tu nacimiento] + [frase motivadora]?

— Si les gusta muuucho el diseño, cópienlo y llévenlo a imprimir a alguna tienda local: seguro que ahorrarán un par de «orcas».

Por favor, les suplico de rodillas que hagan circular este proceder poco decoroso de Tees Perfect entre sus conocidos: NADIE MÁS MERECE CAER EN ESTA TRAMPA. Gracias.