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viernes, 1 de diciembre de 2017

Agenda andalusí 2018-2024

Por solo EUR 10, incluido IVA, esta obra de arte de la Fundación Ibn Tufayl puede estar en tus manos. Si resides en España, el período estipulado de recepción es de una semana.

Dado que esta bloguera reside en Argentina, hubo que agregarle EUR 7 en concepto de gastos de envío. Pero, al ser catalogado como "Libro" (un sello en el embalaje con dicha leyenda así lo indica), no pagó derechos aduaneros y llegó directamente a domicilio, sin llenar siquiera un bendito formulario en AFIP, en tan solo un mes (bastante rápido si se tiene en cuenta que Correíto Argentino está sobrepasado con las demás entregas de procedencia extranjera).

Los pedidos pueden realizarse a través del correo de la Fundación (info@ibntufayl.org); también, del sector Librería de su página web o de su página de Facebook. Aceptan PayPal.

Me enteré de su existencia por medio de Facebook. Como se habrá podido observar, casi todos los que hicimos consultas no vivimos en España. Vale mencionar el buen trato y la paciencia de quienes nos respondieron… uno por uno.

Salvados así los aspectos «técnicos», nos adentraremos en la descripción del «libro».

Agenda andalusí de crecimiento personal

La publicación, salida a la luz en septiembre de 2017, y cuyos textos y maquetación estuvieron a cargo de Jorge Lirola Delgado, consta de 384 páginas; 366 corresponden a la agenda en sí (recordemos que 2020 y 2024 son bisiestos). Otras 7 están destinadas a los almanaques del período 2018-2024. Completan la obra: la presentación, la página de legales y la promoción de algunas (solo algunas) de las publicaciones de la Fundación.

Según se detalla en la presentación, en la portada se observa el anverso del astrolabio del granadino Ahmad ibn Husayn ibn Baso, el cual data de principios del siglo XIV. En la contraportada, su reverso; acompañado por el aforismo árabe del acervo popular que dice: «¡Construye!, pues la dulzura de la vida está en el hacer». El mencionado astrolabio constituye un símbolo insoslayable, ya que «se utilizaba para determinar la posición y la altura de las estrellas en el cielo y, a través de ello, ubicarse».


Prosiguiendo con lo explicado en la presentación, es el médico-filósofo Ibn Tufayl quien, en su teoría del conocimiento, emplea el septenio (una nueva palabra que he incorporado a mi acervo lingüístico) —período de siete años— para el recorrido del proceso de aprendizaje, alcanzándose la plenitud al cumplirse siete septenios.

Ideal para regalo, esta agenda no es común. Está planificada teniendo en cuenta ese concepto de septenio. Es así que se incita a su poseedor, día a día, a efectuar una reflexión que lo motive a mejorar como persona. Reflexión sobre la cual se volverá en los años siguientes, a modo de balance (los tuiteros «viejos» —aquellos que lidiábamos con los 140 caracteres— estamos de parabienes: solo hay dos renglones por día por año).

Están marcadas las fases principales de la luna tanto en las siete páginas de los calendarios generales como en las de cada día; con recuadros negros los días de luna llena; con recuadros grises los de luna nueva.

En cada día se han utilizado los meses solares y escrito los mismos, en números y en letras, con caracteres latinos a la izquierda y con árabes a la derecha; estos últimos, conforme a las denominaciones que se utilizaban en al-Andalus.

Por último (y principal), «en cada día se encontrará un texto breve a partir de una efeméride relativa a al-Andalus»; situado a horcajadas entre el encabezamiento de día, mes y año y el sector destinado a nuestras someras reflexiones.

DVD Al-Mariya, Puerta del Levante


Según reza en parte del video precedente y a modo de sinopsis, es «un documental histórico sobre el que fue el principal puerto de la península ibérica y uno de los más activos del Mediterráneo en gran parte de la época medieval. Situada en un rincón del sudeste peninsular, la medina de Almería, al amparo de su alcazaba y el territorio que dependía de ella, experimentaron un gran desarrollo en su época andalusí. El crecimiento socioeconómico, urbano y cultural que tuvo esta región en la que la tierra y el mar se abrazan se debió a que en ella convergían las rutas marítimas y terrestres, de forma que se convirtió en uno de los centros comerciales más prósperos».


Realizado en 2015 con la colaboración de SegundoPlano en la producción audiovisual, recorre la historia almeriense desde sus inicios. Una línea de tiempo sobre el borde inferior va ubicando al espectador en las distintas épocas. Se destaca el exquisito tratamiento de imágenes superpuestas que rotan, produciendo movimiento, cuyo estilo hace recordar a los grabados que realizaban los viajeros.

Dura 30 minutos (que resultan escasos) y su relación de aspecto es de 16:9.

Cabe destacar que los audios están disponibles en español y en árabe; los subtítulos incluyen, aparte del español y el árabe, el inglés y el francés (según puede observarse en la captura de pantalla precedente). Quizás sería conveniente la inclusión de las vocales cortas en los subtítulos en árabe, para facilitar la lectura de los principiantes en dicho idioma (me incluyo).

Confieso que, gracias a este corto, he tomado conciencia de la existencia de Almería. Tenía que decirlo.

Y desde estas líneas hago mi descargo hacia tooodos los organizadores de giras (tours) por Andalucía. En ninguna de las empresas cuya web he visitado está integrada Almería como destino. En la generalidad de los casos, muere el itinerario en Córdoba, Sevilla, Granada, otras ciudades más cercanas al estrecho de Gibraltar y destinos del norte de África.

En cuanto a Granada, cabe destacar que, si no tienes el debido «cuidado», te «embocan» con una visita a la Alhambra y el Generalife de solo un par de horas e, inclusive, sin incluir los palacios nazaríes. ¿Qué terminas haciendo, realmente? ¿Una visita guiada o una carrera ecuestre? Porque, sin lugar a dudas, debes correr como un caballo para abarcar en tan poco tiempo semejante distancia.

Granada a vuelo de pájaro y Almería sin ser tenida en cuenta: dos bastiones andalusíes denostados por los tours… Ojalá alguien me demuestre lo contrario.

Juego de naipes andalusí

A esta joyita, que todavía no he pedido, bien vale la pena hacerle una somera descripción. Su promoción la encontré, en primera instancia, en una de las páginas de la agenda; su presentación en Interalmería, en el canal de Youtube de la Fundación.


Entrevistados por Joaquín Segura en marzo del 2013, Jorge Lirola Delgado y Marifé Montoya Carrillo nos explican las características de esta publicación.

Todo parece indicar que el juego de los naipes es de procedencia china, así como el papel. Ambos fueron traídos por los árabes en la Edad Media. Naipe es, de hecho, una palabra árabe que significa representación.

Los palos españoles fueron reemplazados por otros más representativos de la cultura andalusí. La copa (el cáliz del clero) pasa a ser la gacela (símbolo del amor y de la belleza); la espada, el alfanje (ambos representan lo militar); el oro (en alusión a los mercaderes), la alcancía (la economía); el basto (el pueblo llano), el cálamo (la cultura, el pueblo llano alfabetizado). El fondo de las cartas es verde, color que identifica al islam. El reverso de las barajas está cubierto por la réplica de motivos geométricos de los azulejos del alcázar de Sevilla.

Dado que la juventud tiende a juegos individualistas, la intención es fomentar la cooperación, ya que los naipes ayudan mucho a sociabilizar, a que nos relacionemos, porque tenemos que jugar con los demás. También sirve para ejercitar la memoria y hacer cálculos de probabilidades. Sirve, en resumidas cuentas, para inculcar valores pedagógicos.

Fundación Ibn Tufayl de Estudios Árabes

Según el artículo cuarto de la Orden ECD/2728/2003, la institución tiene como fines «promover y difundir la investigación y el conocimiento sobre la lengua, la literatura y la historia del mundo árabe en el ámbito hispano, con especial incidencia en al-Andalus, como lugar de encuentro de la civilización árabe-islámica y la occidental, así como impulsar actuaciones y actividades que contribuyan a un mejor conocimiento de la cultura árabe, en general, y andalusí, en particular, y faciliten el aprendizaje de la lengua árabe».

Fue galardonada en diciembre del 2016 con el premio a la trayectoria institucional Sheikh Hamad, cuya ceremonia de entrega se realizó en Doha, Catar. Dicha distinción fue recibida por su presidente, Jorge Antonio Lirola Delgado, quien también se desempeña como profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Almería (UAL).

He dejado como remate la descripción del isotipo de la Fundación. Está integrado por la silueta de una gacela mirando hacia una estrella de ocho puntas, compuesta por dos cuadrados concéntricos, uno de los cuales ha sido girado 45 grados.

La gacela, aparte de simbolizar la belleza y el amor, fue el animal que cobijó de niño al personaje de la obra de Ibn Tufayl. La estrella de ocho puntas, típica del arte islámico, se halla presente en toda obra arquitectónica; ya sea en sus azulejos como así también en las plantas de las construcciones.

El contraste es en base al verde o al blanco. Una media luna oficia de contenedor de ambos elementos. Si el fondo donde aplica es claro, el contenedor es verde; blanco, si es oscuro. Los dos elementos (estrella y gacela) adoptan el color del fondo. Síntesis en su máximo esplendor: con poco se dice mucho.