Bienvenidos

LO ÚLTIMO

sábado, 8 de noviembre de 2014

'Turismo de aventura' o 'Mis dos paquetitos anuales'

Todo el calvario comenzó un martes 21 de enero, con la publicación en el Boletín Oficial de la República Argentina y puesta en vigencia de la nueva Resolución General Nº 3579/2014 de la AFIP. Su misión era parar la ola de importación de artículos de procedencia extranjera (particularmente, de China), puesto que Correo Argentino estaba 'colapsado' debido a las entregas que tenía que hacer, a diestra y siniestra, en todo el país.

Con anterioridad, el martes 14 de enero, me había comprado un remerón de Doraemon en AliExpress, valuado en USD 11,66. Gracias al número de seguimiento internacional (conocido como identificador de envío, mediante el sistema Track & Trace), pude estar al tanto de su itinerario: salió de China el martes 21 de enero y llegó al país el lunes 3 de febrero; y allí quedó, depositado en Aduana hasta nuevo aviso.

Ya lo daba por perdido (había llamado en varias oportunidades al Centro de Atención al Cliente) cuando, en una tibia mañana del miércoles 2 de julio, hizo su ansiada aparición mi amigo, el cartero. Me extendió un sobre y me dijo: «Creo que es para retirar un paquete». ¡Era el Aviso de Llegada de mi envío!

Ahora, ¿qué hacer? Lo único que sabía es que tenía que pagar ARS 40 en concepto de tasa de presentación a la Aduana e ir a retirarlo antes de cuatro días hábiles a partir de la recepción de la cartita o debería pagar ARS 8 por cada uno de los días 'excedentes'; y que a los 30 días lo mandaban de vuelta a China.

'Revolví' la página de la AFIP y encontré un bendito instructivo acerca de la compra de mercaderías al exterior. Al leer el principio de la segunda página ya estaba en problemas: mi clave fiscal estaba habilitada con nivel de seguridad 1, ¡y necesitaba nivel 2 como mínimo!


Lo de "peregrinaciones 'pitagóricas'" como título del mapa de mi odisea tiene su razón de ser: los tres puntitos forman un triángulo rectángulo. El vértice de los catetos es la primera 'parada': AFIP de Adrogué. El del cateto menor y la hipotenusa, la segunda 'parada': Correo de Ezeiza. Por último, el del mayor y la hipotenusa, la tercera (y última de este año) 'parada': Correo de Retiro.

Primera parada: Adrogué

Fecha: jueves 3 de julio.
Transporte: moto (¡gracias, Enrique!), ida y vuelta desde Burzaco.
Objetivo: elevar el nivel de registración de la clave fiscal a 2. Me lo elevaron a 3.
Permanencia: entré a las 10.45 y salí al mediodía.

A Adrogué llegué por decantación y obligación: era la oficina de la AFIP más cercana a mi domicilio y atendían sin turno (en la Casa Central de la AFIP recién tenían turnos para veinte días después).


Si bien llevé mi documento, me olvidé de sacarle fotocopia. Ya con numerito en mano ('turno espontáneo'), me fui de paseo al primer piso de Adrogué Shopping... ¡para obtener las benditas fotocopias!

¡¡¡El trámite en sí mismo demoró solo un par de minutos!!! Vale la foto del comprobante como mudo testigo.


Segunda parada: Ezeiza

Fecha: viernes 4 de julio.
Transporte: moto (¡gracias, Enrique!), ida y vuelta desde Burzaco (por Ruta 4 y Autopista Ricchieri).
Objetivo: retirar mi primer paquetito... ¡y conocer Ezeiza! (para retomar Ricchieri, a la vuelta, tuvimos que llegar hasta el Aeropuerto).
Permanencia: entré a las 10.15 y salí a las 12.45.

Con el 'nivel 3' en mi poder, ingresé la noche anterior en la página de la AFIP y seguí, paso a paso, lo detallado en el instructivo mencionado anteriormente, páginas 2 a 10 inclusive. Imprimí el comprobante de presentación de declaración jurada (página 11) y el hermoso formulario 4550 (página 12). No el VEP (Volante Electrónico de Pago), puesto que estaba exento por ser el primer envío del año y no superar los USD 25.

Cuarenta y cinco minutos de viaje en moto y arribamos a destino. Las postales recogidas en el lugar dan cuenta de un día frío y con cielo algo nublado.






Luego de sacar numerito y pasar por los diversos controles (pagar los ARS 40 de la tasa de presentación a la Aduana, por ejemplo), obtuve mi premio: la remerita comprada para el verano (no me abrieron el paquete en Ezeiza; solo lo palparon). Los 'trofeos de guerra' se aprecian en las siguientes tomas.





Como dato curioso durante la espera, me enteré de que se ha 'montado' todo un negocio paralelo a la AFIP en cuanto al retiro de paquetitos: con autorizaciones en mano y valiéndose de cualquier medio de transporte, hay gente que gana hasta ARS 1000 por día en concepto de comisiones por esa tarea: "alcanzar lugares donde nadie ha podido [querido] llegar" (Star Trek).

Tercera parada: Retiro

Fecha: lunes 1 de septiembre.
Transporte: combi (desde la estación de Burzaco hasta la terminal Obelisco); subte (línea C, desde Diagonal Norte hasta Retiro) y caminata hasta destino.
Objetivo: retirar mi segundo paquetito.
Permanencia: entré a las 10.55 y salí a las 12.25.

Como me restaba un paquete y la exención de impuestos por USD 13,34 (eso creía yo), me animé a hacer una segunda compra, también en AliExpress (dos espaditas de Naruto; al mismo vendedor, para que venga en un solo paquete; por un importe de USD 14 [me excedía del límite con franquicia en USD 0,66]), con fecha martes 5 de agosto. Para mi asombro (habiendo sido despachado de China el sábado 9), llegó al país el viernes 22; y siete días después encontré el telegrama, con fecha martes 26, en el buzón de casa. El tema es que ya era viernes 29 cuando hice el 'hallazgo'... ¡Y no iba a permitir que me cobraran ARS 8  después del cuarto día por tasa diaria de almacenaje!

En la noche del  30 al 31 de agosto me puse 'a hacer los papeles'... Esta vez, ¡tuve que generar el VEP (ver página 10 del instructivo) por USD 7 (vale decir, el 50 % de la totalidad del precio del envío; no el 50 % de la diferencia [USD 0,33])! La operación la realicé por banca electrónica y fue una grata experiencia: los USD 7 se convirtieron en ARS 58,81.

Estrené la mañana del primer día de septiembre deleitando a mis ojos al caminar por la plaza Canadá rumbo a la sucursal de Retiro.





Los 'trofeos de guerra' de esta vez incluyen, aparte de boletas varias y del paquetito con las espadas de Naruto (que esta vez sí fue abierto en Aduana), la foto del puesto de comidas rápidas a la salida del correo, con un primer plano del que fue 'mi' choricito rato después.







A tener en cuenta

En Retiro, mientras me entregaban el paquetito con las espadas de Naruto, aproveché la buena predisposición del empleado aduanero y me clarificó algunos puntos oscuros de la reglamentación:
  • Cantidad máxima de paquetes a recibir por año: dos.
  • Cantidad máxima de dinero a erogar por año: USD 999.
  • Exención de impuestos: hasta USD 25, aplicable solo al importe del primer paquete.
  • Derechos de importación (50 %). Aplica sobre el excedente de USD 25 del importe del primer paquete y sobre la totalidad del importe del segundo.
  • Verificación aduanera. Se puede comprar un objeto por USD 999; pero no 100 de USD 9,99 cada uno, por ejemplo. En el segundo caso se podría conjeturar que hay intención de obtener ganancia. Y no está permitido porque es para uso personal.

Conclusiones

Primera. La Resolución se aplicó con retroactividad; no se respetó la fecha de compra (la operación ya había sido efectuada al momento de ponerse en vigencia la normativa).

Segunda. A diferencia de Ezeiza, donde lo que más demoró fue la entrega (dos horas y diez minutos); en Retiro lo que más demoró fue el pago de la tasa de presentación a la Aduana (una hora y diez minutos): ARS 40. Dos horas y media estuve 'encerrada' en total en Ezeiza; en Retiro, solo una hora y media: "Dime a dónde vas y te diré cuánto podrás demorar".

Tercera (y la más importante, complementaria de la primera). Ambos paquetes demoraron aproximadamente dos semanas en llegar al país, teniendo en cuenta la fecha de compra. Sin embargo, mientras el segundo envío estuvo retenido en Aduana solo cuatro días (hasta la emisión del telegrama); el primero no corrió con tanta buena suerte: esperó en almacenaje la friolera de ¡cinco meses! ¿Cuál fue la diferencia? En el primer caso, aguardar a que salga la normativa para recaudar dinero.